
Habla pueblo, habla...
Tarde nublada.
Miles de nosotros.
Extraños. Amigos.
Pobres. Ricos.
Pancartas. Consignas.
Banderas. Puños elevados.
Frustración. Indignación.
Es tiempo para un cambio.

Llevaban una semana proponiendo cambios a una nueva ley que pretende introducir reformas a la actual ley electoral -cambios que el propio Tribunal Electoral consideran como un retroceso al Código Electoral vigente y hasta inconstitucionales-. Quienes? Los diputados del partido gobernante en Panamá, el Partido Revolucionario Democrático, y los de sus aliados. Mismo partido que apadrinó la atrocidades realizadas por la narco-dictadura del General Noriega durante la década de los ochenta.
En aquella época un grupo de civiles que se oponían al gobierno, liderados por el Partido Popular, se lograron organizar y formar un movimiento, "La cruzada civilista"; vestían de blanco y llegaron a ser el principal muro con que se topaban los abusos y la presión del gobierno. En Panamá "La cruzada" fue legendaria, sus acciones, su postura, su apoyo a figuras de oposición, pero sobretodo su llamado a la batalla... un canción que sigue retumbando en las mentes de quienes hoy en día vuelven a ver abusos y acciones contrarías al clamor del pueblo por parte del gobierno...
Habla, pueblo, habla!
Más de 30 años después vuelve a despertar "La Cruzada", y sale al campo de batalla que ya conoce, la calle.
Las reformas electorales fueron el detonante para tal despertar, sin embargo ya hay un pueblo cansado de las constantes arbitrariedades, del evidente tráfico de influencias, del "juegavivo" descarado, y de la impunidad con que los diputados hacen sus mañas. Las reformas fue la gota que despertó al monstruo.
Los cambios que se quieren introducir al bloque de reformas electorales van desde artículos que restringen la libertad de expresión durante la campaña electoral hasta la posibilidad de aportes económicos a favor de candidatos por parte de grupos religiosos. Así mismo, han cortado de raíz propuestas que eliminan el beneficio del fuero penal electoral y el proceso de elección de diputados por el método matemático del "residuo", figura que otorga plazas a diputados basado en la cantidad de votos que su partido recibió, así como el de restringir el tiempo y el apoyo económico que tendrían los candidatos de libre postulación para poder juntar firmas y realizar sus campañas, favoreciendo en gran medida a los partidos políticos ya establecidos, entre más de 75 cambios y modificaciones realizadas a las reformas.
La reformas electorales son un proyecto de ley que ha venido trabajando desde hace bastante tiempo el Tribunal Electoral en conjunto con grupos de la sociedad civil para poder actualizar el Código Electoral vigente, el cual se ha convertido en un código anticuado, que no representa de manera fiel los intereses del pueblo y coarta las posibilidades de que nuevas figuras políticas, ya sean independientes o de partidos en formación, puedan surgir.
El llamado a una vigilia cívica se hizo a lo largo y ancho del territorio istmeño, llegando a reunir a miles de panameños unidos por un sentimiento de frustración en varios puntos del país.
En la ciudad capital el punto de encuentro principal para tal vigilia fue la Plaza 5 de Mayo, justo en frente del palacio legislativo, el cual estuvo resguardado por unidades de control de multitudes desde tempranas horas de la tarde.
El pueblo, salió. El pueblo, habló.
Para cuando se empezaron a reunir en la plaza ya se sabía que las discusiones sobre las reformas electorales se habían pausado hasta nuevo aviso, sin embargo ya "La cruzada" venía en camino... demostrando que no se van a detener. Más que una afrenta, es una promesa.
Al día siguiente de la vigilia civil se comunicó que se empezaría el debate de las reformas electorales desde cero.